Spread the love
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

¿Existe la ley de Murphy? “Cuales son estas leyes”ESENCIALES

 

La ley de Murphy, que no es una ley científica formal, puede resumirse en la frase

“Si hay algo que puede ir mal, tarde o temprano irá mal”. Esta ley toma su

nombre de un ingeniero aeroespacial, Edward Murphy, que trabajó bastante en

cuestiones de seguridad. Los accidentes y las averías, con las consecuencias

negativas que pueden tener, estaban por tanto muy presentes en su mente. Pero

el origen de la formulación de la ley que lleva su nombre no es un estudio científico sino un enfado.

👍SI TE GUSTADO DA ME GUSTA Y VUELVO VIRAL MUCHAS POR LEER ESTE POST😊👍👍👍👍👍

Parece ser que durante su trabajo técnico en la Fuerza Aérea estadounidense, un día

de finales de la década de 1940 se sintió muy frustrado y enojado a raíz de un error

humano bastante grande en la preparación técnica de unas mediciones. Al parecer, hizo

un comentario despectivo e ingenioso contra el responsable del error. Dijo, más[Img #58763]

o menos, que si se le daba la oportunidad de cometer un error, lo cometería.

No está claro si esta frase comenzó a adoptar su forma de ley científica no oficia

l sobre probabilidades de fallos, por obra del propio Murphy, quizá cada vez más

irritado ante los errores de miembros de su equipo, o bien por obra de estos, seguramente

molestos por su mal genio y su afán de culpabilizarles. En cualquier caso, la consecuencia

positiva de este modo un tanto pesimista de calcular los riesgos fue adoptar la filosofía

👍de tener en cuenta todas las situaciones de desastre, incluso las que parezcan casi😊

imposibles, para poder prevenirlas y lograr de este modo la mejor seguridad en cualquier proyecto.

Y así, en la década de 1950, comenzaron a aparecer comentarios coloquiales

en revistas técnicas y otros medios, sobre casos concretos de aplicación de esa ley de Murphy,

como por ejemplo “Si una pieza se puede instalar de manera incorrecta en un avión, alguien

acabará haciéndolo”. Con el paso del tiempo, el uso de afirmaciones parecidas se ha ido

extendiendo a muchos otros campos, incluyendo algunos que ni siquiera son técnicos.

 

[Img #58763]

Pero ¿funciona o no la ley de Murphy?

Podemos contestar que sí o que no dependiendo de a qué se la pretenda aplicar.

Parece claro que tarde o temprano alguien cometerá un error, y también que una

máquina que se usa acabará averiándose, por dar dos ejemplos. En definitiva, si algo

puede salir mal, saldrá mal en alguna ocasión, siempre y cuando dejemos transcurrir

el número suficiente de ocasiones. Es una cuestión de estadística. Sin embargo, hay otros

fenómenos en los que se tiende a implicar a la ley de Murphy pero que en realidad dependen

de otros factores, con especial participación de la psicología humana.

A menudo, en cuestiones como por ejemplo la de protegernos de la lluvia con un paraguas,

tendemos a recordar más lo negativo que lo positivo, y eso puede distorsionar nuestra percepción

del riesgo. Un ejemplo de ello es la sensación, muy común, de que si llevamos con nosotros

un paraguas cuando está nublado, no lloverá,Resultado de imagen de cuales son las la leyes de murphy

pero que si olvidamos cogerlo entonces habrá muchas

probabilidades de que llueva y quedemos empapados, y se implica a menudo a

la ley de Murphy en este curioso mecanismo meteorológico de precipitaciones regido

por la ausencia de paraguas. Aunque esa creencia no tiene ninguna base científica,

los factores psicológicos pueden transmitirnos la sensación de que sí hay más riesgo

de que llueva cuando no llevamos paraguas. El recuerdo vívido de quedar empapados bajo

la lluvia eclipsa al de las veces que, estando nublado, hemos olvidado coger el paraguas,

y no nos ha llovido.

La tostada que se cae accidentalmente al suelo es otro caso famoso de desastre doméstico

en el que se tiende a implicar a la ley de Murphy, como reveladora de una presunta tendencia

del universo a fastidiarnos siempre que puede. Se suele decir que es más probable que la tostada

aterrice con la cara untada de mantequilla abajo y la desprovista de ella arriba, y una explicación

según esa peculiar interpretación de la ley de Murphy es que de ese modo se mancha el suelo,

consiguiéndose el objetivo de complicarnos un poco más el día, mientras que si la tostada

cayera del revés esto no se lograría.

Por supuesto, esa explicación solo la podemos aceptar en nuestra imaginación. Entonces

¿eso significa que la tostada tiene las mismas probabilidades de caer con?

¿el lado de la mantequilla orientado hacia el suelo que vuelto hacia arriba?

 

En principio, así debería ser, pero no está tan claro. Según una investigación realizada

por el físico Robert Matthews y que se publicó en la revista académica European Journal

of Physics, parece que, después de todo, sí es más probable que el lado de la tostada

que entre en contacto con el suelo sea el untado con mantequilla, mermelada o lo que sea.

Según esta investigación, las circunstancias típicas en las que se nos cae al suelo una tostada,

incluyendo la posición con el lado untado hacia arriba en la que solemos sostenerla al comerla,

el movimiento giratorio que inicia al ser soltada accidentalmente, y el rango de distancias más

común entre la mano y el suelo cuando estamos sentados ante una mesa, tienden a provocar

que la tostada gire lo bastante para que la cara untada quede abajo, pero no lo suficiente como

para quedar de nuevo con esa cara hacia arriba. Un caso claro de que la simple física parece

favorecer a la ley de Murphy…

Fuente: NCYT Amazings)

https://ads.stickyadstv.com/vast/vpaid-adapter/8805713